Dejar de producir para cuidarse

El ritmo de vida que llevamos actualmente a veces puede resultar frenético. Entre el trabajo, atender a la familia, las tareas del hogar, etc. van pasando los días y no nos damos cuenta de que estamos en un bucle en el que continuamente estamos activos/as y no le damos espacio al cuidado personal. 

En ocasiones parece que actuamos como máquinas de producir. Estás en el trabajo y tienes que realizar un informe, atender a las reuniones y cumplir con las fechas límite. Llegas a casa y te dices que "deberías" de poner una lavadora y tenderla, cocinar y limpiar.

Esta dinámica continua es agotadora, por eso en mi post de hoy quiero ofrecer mi punto de vista sobre lo que significa "parar" y "dejar de producir" para cuidarse.

En ocasiones tengo la sensación de que lo que está bien visto es producir. ¿Qué hay de nuestro bienestar?

A veces hay que parar para respirar, coger aire y disfrutar de algo que no es recuperable, el tiempo.

¿Tomas consciencia y le pones los 5 sentidos cuando recibes un abrazo de una persona a la que quieres? ¿Te has dado cuenta de cómo disfruta tu gato o perro cuando simplemente no hace nada en especial? Yo a veces presto atención a mi gatita cuando duerme, cuando pasa un buen rato quieta mirando a un punto fijo, cuando se pasea de un lado a otro del piso y pienso "¡qué bien vive!", pero lo que no me daba cuenta, es que yo puedo descansar y divagar también.

Dejar de producir es saludable y necesario. No somos robots que ejecutamos una tarea detrás de otra, somos seres que sentimos, que nos emocionamos, que nos cansamos, que acabamos a veces agotados/as y necesitamos descansar.

 Dejemos de ocuparnos de tareas para ocuparnos de nosotros/as mismos/as.

Hace años cuando paraba me sentía mal, como si no fuera "útil", como si "tuviera" que estar "haciendo cosas" continuamente para "aprovechar el tiempo". ¿Qué locura, no? ¿Dónde estaba mi espacio para ocuparme de mí misma y descansar?

La exigencia de la sociedad, las conductas aprendidas, algunos rasgos de nuestra personalidad y esos "deberías" que en muchas ocasiones no son deberías sino exigencias autoimpuestas, nos traicionan. ¿De verdad hoy tienes que hacer X o puedes posponerlo y hoy hacer caso a tu cuerpo y descansar?

Parar es necesario en ocasiones. 

Parar para estar un rato/tiempo contigo mismo/a es saludable. 

Parar para ocuparte de ti es un acto de amor a ti mismo/a.

Parar y aburrirte es positivo.

Respecto al aburrimiento, ¿qué nos pasa que en ocasiones le damos una connotación negativa? ¿Qué tiene de malo el aburrimiento? Aburrirse a veces es necesario, aburrirse para tomar aire es bueno. 

Porque lo más importante en nuestra vida es nuestro bienestar. Igual que cuidamos nuestro cuerpo, también es necesario cuidar nuestra salud mental, y cuidar de nuestra salud mental a veces significa que hay que dar pasos al frente aunque den vértigo como renunciar a un trabajo en el que no puedes más, empezar un proceso terapéutico, o tomar decisiones más pequeñas como pedir ayuda y dejarse ayudar.

Y ¡ojo! que si paras después de una época estresante, no significa que el primer día de descanso estarás aliviado/a y sintiendo una gran plenitud. Seguro que conocéis a personas que cuando descansan después de una época complicada o estresante de repente enferman o sienten una elevada ansiedad. Nuestro cuerpo necesita su tiempo de recuperación. Ha estado tanto tiempo sosteniendo y en "modo supervivencia" que cuando el elemento estresor o preocupante desaparece pasa por una "resaca". Es como cuando un atleta llega a la meta y se tira al suelo exhausto y agotado. Ha estado esforzándose tanto en dar lo máximo de sí mismo, que cuando todo ha finalizado, se derrumba y cae al suelo.

Yo ahora mismo estoy en este proceso: dejar de producir para descansar y cuidarme. El cuerpo y mi cabeza me lo llevaban pidiendo hace tiempo y ahora tengo la oportunidad. Cuando me preguntan "¿y qué harás hoy?" o "¿qué vas hacer esta semana?", simplemente digo que descansar, pues no tengo un plan estructurado en mi cabeza. Obviamente, esta decisión no ha sido fácil, surgen inseguridades "¿me costará encontrar trabajo de nuevo si paro demasiado?", "¿mi entorno entenderá esto?", y me digo "yo sé que hoy es bueno para mí parar", y con eso tengo suficiente. Me reafirmo y me digo a mí misma que lo más importante soy yo y el aquí y ahora.