jueves, 9 de febrero de 2017

5 aprendizajes de mi experiencia como candidata

La búsqueda de empleo es un periodo de transición que la mayoría de personas en algún momento de nuestra vida hemos tenido que afrontar. A lo largo de mi trayectoria profesional han sido varias las ocasiones en las que me he visto en la tesitura de buscar un nuevo trabajo, lamentablemente la temporalidad de las contrataciones y la acentuación que hemos ido sufriendo de la crisis han contribuido a que muchas personas, al igual que yo, nos hayamos visto en la obligación de buscar un nuevo empleo más de una vez. Haciendo la vista atrás, me doy cuenta de que no han sido pocos los aprendizajes que he adquirido, por ello en mi post de hoy me gustaría transmitirlos a vosotros e invitaros a que también me expliquéis que lecciones os habéis llevado cuando habéis buscado trabajo.

1. Si tu intuición te dice que algo no está bien, hazle caso: ¿Alguna vez has ido a una entrevista y algo no te ha cuadrado? Ya sea por la actitud del entrevistador, por las preguntas que te hacen, por lo que observas mientras estás en las instalaciones de la empresa o algún otro detalle que percibes. Como candidata me ha ocurrido varias veces. Recuerdo en una entrevista que me preguntaron por si quería ser madre, si me cogería una excedencia, cuánto tiempo estaría de excedencia... increíble, ¿no? Al final me contrataron y una vez dentro me sentí frustrada al corroborar que esa empresa era bastante discriminatoria con nosotras. Con esto quiero decir que si durante el proceso de selección observas detalles que no te agradan, no los pases por alto, te están indicando algo.


2. No todos los entrevistadores son ogros: Uno de los aspectos que más me está llamando la atención en LinkedIn es la cantidad de descalificativos que candidatos que no se han sentido bien tratados dedican a los seleccionadores. Los etiquetan de "abusar de su posición" y de sobrepasarse. Como en todos los trabajos, nos cruzamos con profesionales válidos y competentes y otros que no. Pero un error es sobregeneralizar a que todos los seleccionadores son de esta manera por una mala experiencia que hemos tenido. Yo también me he encontrado con entrevistadores déspotas pero eso no significa que todos sean así, también he tenido la oportunidad de ser entrevistada por profesionales encantadores.

3. La honestidad es premiada: Diría que uno de los aspectos que más se me ha valorado en un proceso de selección (¡o al menos ese feedback he recibido!) es haberme mostrado sincera y haber contestado a las preguntas formuladas desde la honestidad. 

Tras haber trabajado en diferentes sitios, algunos en los que he disfrutado mucho y otros que no me acabaron de encajar, creo que lo mejor en una entrevista es mostrarme tal y como soy. Por ejemplo, en mi caso un aspecto que valoro mucho de una empresa es que haya un buen clima laboral, cuando me he encontrado en una entrevista que me han preguntado qué valoro en un trabajo, lo he comentado tranquilamente ya que prefiero que si en esa empresa no se da esa condición no me seleccionen porque entonces no trabajaría cómoda si tengo que lidiar con un entorno hostil.

4. La crítica y la represalia no son una buena opción: Debemos de tener cuidado con cómo explicamos una mala experiencia que hemos tenido en otro trabajo si es que sale el tema. El entrevistador no vivió esa situación, por lo que es fácil que concluya que el foco del problema eras tú. Ante esta circunstancia recordemos mencionar dentro de lo malo, qué aprendiste, cómo intentaste solucionarlo y siempre procurando mantener la objetividad.

Por otro lado, aprovecho para comentar ya que lo estoy viendo de forma asidua continuamente, que hablar mal de una empresa que te ha conocido y/o de un entrevistador con el que has tenido un encuentro en redes sociales no es tu mejor aliado. Sí, las redes también están para opinar, pero ahora tu preocupación es encontrar trabajo y para ello lo mejor es cuidar tu marca personal. Un comentario fruto de la impulsividad te puede perjudicar gravemente de cara a otras empresas.


5. Tu actitud es prácticamente más relevante que tu aptitud: No solo es suficiente para que te seleccionen ser el que más experiencia tiene o el que más sabe de tu campo profesional; la ilusión que transmites, la pasión que tienes hacia tu profesión, y mostrar una buena predisposición son elementos clave para conseguir ese puesto de trabajo. Muchos de estos aspectos son detectables en tu comunicación no verbal como por ejemplo tu sonrisa, la expresión de tus ojos cuando hablas de tu trabajo, los gestos que haces, etc.

Y vosotr@s, ¿qué habéis aprendido buscando trabajo?

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