martes, 3 de enero de 2017

Cómo alcanzar tus objetivos

Con el cambio de año son muchas las personas que se plantean nuevas metas de diferentes tipos, desde retomar los estudios, hacer una estancia en el extranjero o aumentar la familia, por ejemplo. Sin embargo, esta ilusión y energía que desprendemos al inicio en repetidas ocasiones se desvanece y aparece la procastrinación, la frustración y la pérdida de entusiasmo.

¿Qué factores hay que considerar para lograr nuestros objetivos?, ¿cuáles son las mayores adversidades que nos podemos encontrar? Con el fin de dar respuesta a estas y otras cuestiones similares en mi post de hoy cuento con la colaboración de Cristina Garcia Montala.

Cristina es coach y psicóloga y adicionalmente dispone de un Máster en Dirección de Recursos Humanos y Máster en Desarrollo Personal y Liderazgo. Su experiencia profesional está centrada principalmente en los ámbitos de orientación laboral, coaching y recursos humanos. Actualmente ejerce como técnica de orientación, inserción y formación en Barcelona Activa.

¿Cómo podemos definir nuestros objetivos?

Los objetivos hay que definirlos según nuestros valores. Me refiero al conjunto de valores profundos que nos definen como personas. A nuestra esencia. A lo que nos conecta a la vida y nos mantiene ilusionados. Para ello, es esencial escucharse y saber qué queremos de verdad, para qué lo queremos, y hacerse esta pregunta: ¿si consigo este objetivo, me acerco o me alejo de mis valores, de mis sueños, de mi yo auténtico?

¿Qué aspectos tenemos que tener en cuenta?

Debemos preguntarnos: “cuando consiga mi objetivo, ¿con qué valor estaré conectando? ¿Es realmente mi objetivo o es el de otros?”. Para elaborar nuestro plan de acción, es importante subdividirlo en micro-objetivos alcanzables y calendarizarlo, siendo flexibles, pero comprometiéndonos desde el principio. De esta manera seremos constantes y tendremos la disciplina necesaria para conseguirlo. 


¿Cuáles son los principales errores que cometemos al marcarnos un objetivo?

Querer ir demasiado deprisa y un exceso de ansiedad por llegar, entorpece e incluso puede llegar a bloquear el proceso. Hay que fijarse objetivos concretos, alcanzables, motivadores, que sean propios y no ajenos, dando un paso cada vez. Solo así podremos mantener el compromiso inicial, y no caeremos en el error de marcarnos objetivos vacíos, irreales, sin sentido, externos a nuestro proceso de crecimiento.  

¿Cuáles son las mayores dificultades personales que nos podemos encontrar?

Las dificultades son parte del proceso de aprendizaje y van a ser proporcionales a la magnitud de nuestro reto y a cuán lejos queramos salir de nuestra zona de confort. Entran en escena los “saboteadores", a menudo miedos disfrazados en forma de pereza o desmotivación, creencias limitadoras o mil excusas que van a ir surgiendo, boicoteándonos a nosotros mismos, con el objetivo de posponer nuestros sueños.

¿Qué podemos hacer para sobreponernos a ellas?

Lo primero es identificar a nuestros saboteadores, ser conscientes de ellos. Ese es el primer paso. El siguiente paso es no querer luchar contra ellos. Están ahí para protegernos, para que nos quedemos dentro de nuestra zona de confort. Hay que entender que no son nuestros enemigos, que solo nos ponen a prueba, y son necesarios para nuestro autoconocimiento. Sin ellos, no habría confrontación ni crecimiento. 


¿Cuál es el secreto para mantener la motivación mientras perseguimos nuestras metas?

El secreto es mantenernos conectados a los valores que hay detrás de nuestro objetivo. De esta forma tendrá sentido y nuestra motivación será auténtica, que es de dónde surgirá el compromiso necesario para conseguirlo. Libertad, creatividad, amor, naturaleza… ¿Cuáles son tus valores? ¿Qué es lo que te mueve? Si sabemos quiénes somos y qué queremos de verdad, sabremos qué necesitamos en cada momento y cómo conseguirlo, con esfuerzo pero sin lucha, con fluidez y conexión, explorando nuevos territorios para conquistarse a uno mismo.

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