martes, 18 de octubre de 2016

4 tips para seleccionar y captar al talento Millennial

Sabemos que les encantan las tecnologías, vivir el presente, participar en causas solidarias, recibir feedback y moverse en entornos informales. Hablo de los Millennials, también conocidos como Generación Y; ese colectivo que para algunas compañías conforman una considerable parte de su fuerza laboral.

Hoy en día uno de los grandes retos que tienen las empresas es lograr captarlos, sobre todo en aquellos perfiles que son más difíciles de encontrar en el mercado laboral. En este sentido ¿qué puede hacer una empresa para llamar la atención de esta generación?, ¿qué estrategias serían idóneas utilizar? En mi post de hoy ofrezco 4 pautas sobre ello.

1. Trabaja el employer branding.

La base de la captación del talento es crear una buena marca de tu empresa en los medios. Para ello será esencial la coordinación con el departamento de comunicación y con el equipo de recursos humanos, entre otros. ¿Qué mensajes se publican en los medios digitales sobre las actividades que realiza la compañía y que les pueda resultar de su agrado?, ¿qué vocabulario se utiliza?, ¿la empresa participa en eventos de reclutamiento?, ¿se explica en la web los beneficios que proporciona a sus empleados y que esta generación valora?, ¿hay vídeos en los que los trabajadores explican cómo es un día en la oficina?

2. Utiliza las redes sociales para publicar tus vacantes.

Un estudio del Observatorio de Redes de la consultora The Cocktail Analysis, basado en una encuesta realizada a 480 sujetos de 18 a 30 años demuestra que el 88% de jóvenes utilizan Facebook, el 48% Twitter y el 33% LinkedIn. Dado el fuerte uso que le dan a las redes, es tarea indispensable de un reclutador dar a conocer sus vacantes en las mismas y que la empresa disponga de una buena marca personal.


3. Convierte tus anuncios en mensajes informales, originales y llenos de vida.

Huyamos de la clásica oferta "Empresa del sector retail solicita....", llena de jerga formal y "aburrida" para este colectivo. Los Millennials tienen preferencia por entornos distendidos, donde la creatividad tiene cabida. Utiliza imágenes, colores, eslóganes, menciona aquellos aspectos que valoran (flexibilidad horaria, oportunidad de afrontar retos, posibilidad de participar en actividades lúdicas, colaborar en causas sociales, recibir un teléfono móvil, tener un mentor, etc.), y utiliza fórmulas tipo "¿Eres un apasionado de...?" y "¿te gustaría...?".

4. Ofrece feedback, transparencia y agilidad.

A la Generación Y les gusta obtener feedback de lo que hacen y una respuesta rápida. Cuando finalice la entrevista si lo consideras oportuno explícale al aspirante qué te ha parecido, infórmale en todo momento sobre la situación del proceso de selección y el estado de su candidatura y si te ha gustado intenta agilizar los siguientes pasos que tiene que hacer (entrevista con el Manager, pruebas, etc.).

lunes, 10 de octubre de 2016

Cuando el obstáculo somos nosotros mismos

Tú puedes ser lo que desees, solamente existe un obstáculo: tú mismo. Paracelso

Una gran verdad. Nosotros mismos somos nuestro mayor impedimento. A veces pensamos que no podremos alcanzar nuestros objetivos, que una mala experiencia nos volverá a ocurrir, que una persona que no nos ha dado una buena impresión es lo que parece... Focalizamos nuestra energía hacia el camino equivocado.

¿Cuáles son las mayores dificultades que nos interponemos?, ¿qué es real y qué no?, ¿qué rol ejercen nuestras creencias y percepciones? Para resolver estas cuestiones en mi post de hoy cuento con la colaboración de Sandra Molina

Sandra dispone de un máster en Coaching&Business, máster en dirección y gestión de recursos humanos, practitioner en PNL (Programación Neurolingüística) y Oratoria y Máster en Desarrollo del talento. Actualmente ejerce como responsable de recursos humanos en una empresa del sector industrial.

¿Cuáles son los mayores obstáculos que nos interponemos nosotros mismos?

Nuestros mayores obstáculos provienen de nuestros propios pensamientos, nos boicoteamos nosotros mismos cuando nos decimos que no podemos, que no vamos a ser capaces, que no sabemos… todo aquello que nos decimos nuestra mente lo convierte en realidad, por lo que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes estás en lo cierto ya que tú creas tu propia realidad. Así que cuidado con lo que te dices no vaya a ser que se cumpla. De esta forma tú puedes ser tu propio obstáculo o tu mejor aliado: tú eliges.

¿Qué poder tienen nuestras creencias y percepciones en nuestra vida?

Tienen mucho poder. Las creencias limitantes nos paralizan, aparece el miedo, son las que nos boicotean. Es importante hacerlas conscientes, tomar consciencia para trabajar sobre ellas y convertir esas creencias limitantes en pensamientos positivos.


No existe una única realidad, cada uno de nosotros vive su propia realidad a través de sus percepciones y creencias, se puede decir que estas percepciones y creencias actúan como filtro de lo que vemos y sentimos.

¿Cómo se han construido?

Las creencias y percepciones se van adquiriendo desde edad muy temprana, en el entorno familiar, la escuela… desde pequeños nos han dicho lo que está mal, lo que está bien, nos han limitado la imaginación, la creatividad y nos han ido moldeando en función de unos patrones determinados, todo eso va configurando nuestra manera de ver el mundo y nuestras creencias y valores.

¿Qué métodos existen para modificar nuestra forma de ver el mundo?


No se trataría tanto de modificar nuestra forma de ver el mundo sino de entender que no existe una única realidad, respetar que el otro no ve, ni interpreta las mismas cosas que interpretas tú, el otro tiene sus propias “gafas”, que serían sus “filtros”, así que sería fundamental para mejorar las relaciones con los demás, el pensar que el otro tiene sus propias creencias que no necesariamente tienen que ser las tuyas. Ponerse en el lugar del otro, cada cual viene con su propia historia, con su mochila incorporada.


¿Qué rol ejerce el fracaso?

Muchas veces el miedo a fracasar impide que te acciones para conseguir tus metas u objetivos. El fracaso a día de hoy se sigue penalizando, no hay lugar para el error y ese nivel de exigencia, no dándonos permiso para equivocarnos y fracasar se convierte en una barrera infranqueable, a veces incluso en excusa para no ir a por lo que realmente quieres. Fracasar, equivocarse, forma parte del proceso y deberíamos verlo como un aprendizaje, no como un castigo. El éxito o el fracaso son efímeros, lo importante es el camino.

¿En qué puede ayudar el coaching en todo ello?

El coaching es un proceso de acompañamiento donde el protagonista es el coachee. El coach mediante preguntas acompaña, guía al coachee para que por sí mismo haga uso de los recursos con los que cuenta para la consecución de los objetivos que quiere conseguir. Le hace tomar consciencia de cuáles son las creencias que le limitan, de cuáles son las fortalezas con las que cuenta y en qué tiene que trabajar para conseguir lo que se proponga. Es un proceso de autoconocimiento y de conexión con uno mismo.