jueves, 8 de septiembre de 2016

5 tips para hacer una buena carta de presentación

La carta de presentación es un documento que acompaña siempre al currículum y que permite al candidato expresar a la empresa su interés y aquellos aspectos de su perfil que pueden ser atractivos para el empleador.

Realizarla es de vital importancia ya que es el punto de entrada a la compañía, permite explicar de primera mano los aspectos que en el currículum no se incluyen, manifestar tus motivaciones y ofrecer una primera impresión favorable.

Este documento tiene una extensión de aproximadamente unas 15 líneas y para extraerle el máximo partido sería oportuno tener en cuenta los siguientes consejos:

1. Respeta la estructura: Debe de contener:
  • Saludo: Por ejemplo "Estimados señores", "A la atención de...".
  • Introducción: Se explica el motivo de contacto. En caso de que sea en relación a una oferta hay que incluir el nombre del puesto, canal y fecha (p.e: "Según anuncio publicado en Infojobs a fecha 8 de septiembre en el que solicitan a un Contable me pongo en contacto con ustedes con la finalidad de hacerles llegar mi perfil profesional").
  • Cuerpo: Se explica nuestras motivaciones, experiencia, logros, formación, habilidades, conocimientos, etc. que disponemos y se ajustan al perfil solicitado o consideramos que pueden ser de interés para la empresa.
  • Cierre: Trasladamos nuestra disponibilidad para realizar una entrevista (p.e: "Así pues, agradecería consideraran mi candidatura y quedo a su entera disposición para aclarar cualquier información que precisen en una entrevista personal"). En caso de que la carta sea como autocandidatura el cierre debería de ser tipo "Así pues, agradecería tuvieran en cuenta mi perfil para aquellas posiciones dentro del área de ventas en las que consideren me pueda ajustar y quedo a su entera disposición para aclarar cualquier información que precisen en una entrevista".
  • Despedida: Utilizar fórmulas tipo "Atentamente", "Cordialmente", "Reciban un cordial saludo".
Si la carta se envía por correo electrónico, el contenido del e-mail es la carta y adjuntamos el currículum. En caso de entregarla en mano se coloca la carta delante y detrás el currículum con un clip o grapado.

2. Personaliza la carta para cada empresa y oferta a la que te presentes: Investiga e infórmate acerca de la compañía y haz hincapié sobre los aspectos que más te llaman la atención de la misma y tienen relación con tu perfil (por ejemplo un comercial puede hacer referencia al tipo de productos, un perfil de recursos humanos a los valores y cultura organizacional y un profesional de marketing a las campañas publicitarias que ha visto).

En caso de responder a una oferta de trabajo, compara los requisitos que se solicitan con tu currículum y resalta los más relevantes (estudios, experiencia laboral, logros profesionales, uso de idiomas, etc.). A la compañía le agrada observar que te has tomado tiempo para redactarla con cariño y que no son "uno más" en tu lista de empresas a las que enviar tu currículum.

3. Aprovecha para destacar mas allá de lo que dice tu currículum: Con la carta tienes una espléndida oportunidad en transmitir lo que el formato de currículum no te permite como son tus motivaciones, ilusión por trabajar en esa compañía, lo que te gusta de ellos, por qué te apasiona tu trabajo y/o es una vocación para ti, entre otros factores. Esto último diría que es obligatorio sobre todo en aquellas profesiones que tienen un componente vocacional muy fuerte como puede ser un educador social.

4. Utiliza el tipo de carta más adecuado teniendo en cuenta tu perfil y la oferta y/o empresa: Existen diferentes tipos de carta. En primer lugar, la que todos conocemos y tiene un estilo más convencional en la que básicamente se explica tus motivaciones, experiencia, formación, conocimientos, logros, etc. que encajan con la vacante y en segundo lugar la motivacional que consiste en trasladar cuáles son tus intereses, motivaciones y aspiraciones.

Una persona que encaja con la posición muy fácilmente puede utilizar la primera. En cambio, un sujeto que busca su primer trabajo o bien una reorientación laboral sería más idóneo que utilizara el segundo tipo.

Lo mismo ocurre con el tipo de lenguaje o formalismo; no es lo mismo enviar tu carta a una entidad bancaria que a una empresa con una cultura informal.


5.  Permítete ser creativo si lo consideras oportuno: Según el tipo de empresa a la que te dirijas o el perfil que tengas (marketing, diseño gráfico, comunicación, etc.), un punto a tu favor sería que el formato de tu carta y/o el contenido sea diferente y llamativo.
En cualquier caso, no olvides realizar una carta limpia, concisa y sin faltas de ortografía.

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