lunes, 19 de septiembre de 2016

7 consejos para hacer tu primer currículum

¿Si no he trabajado nunca qué pongo en mi currículum? Esta es la gran duda que tienen todas aquellas personas que quieren buscar su primer empleo y entrar en el mercado laboral.

El hecho de no disponer de experiencia profesional previa no debería de ser un handicap si queremos optar a posiciones de prácticas o empleos orientados a perfiles sin experiencia.

En este post, ofrezco unas breves pautas sobre cómo plantear nuestra hoja de vida para captar la atención de los empleadores:

1. Habla sobre tus capacidades personales: Las reclutadores cuando entrevistan a un perfil muy junior, se fijan en aspectos como la personalidad, virtudes y defectos del candidato, intereses, etc. Por ello, sería interesante que en tu currículum incluyeras aquellas competencias que consideras que dispones, te diferencian de otras personas y son importantes para desempeñar el futuro empleo que estás buscando. Algunas de ellas son: iniciativa, trabajo en equipo, comunicación, organización y la orientación al resultado.

2. Explota tus estudios: Para aquellas personas que buscan iniciar su carrera en una profesión relacionada con su formación, un elemento que sería imprescindible hacer es extraerle el máximo partido a los estudios realizados. Por ejemplo, imaginemos que un recién graduado en Administración y Dirección de Empresas quiera dirigirse a posiciones de marketing. En su cv podría especificar los conocimientos que ha adquirido en sus estudios sobre este sector, qué asignaturas ha realizado e incluso si su proyecto final ha estado relacionado con este tema.
Otro factor a destacar en los estudios son estancias en el extranjero y la participación en programas de Erasmus.


3.  Menciona la experiencia profesional que tengas aunque no esté relacionada con tus estudios o con el trabajo al que quieres optar: Un aspecto valorado por las empresas es que el candidato mientras estaba estudiando haya trabajado aunque sea en una posición muy diferente como de cuidador de niños, profesor de repaso, dependiente o camarero, por ejemplo. Demuestra interés en asumir independencia, capacidad de tomar responsabilidades, de organización del tiempo y de haber podido desarrollar competencias laborales (trabajo en equipo, orientación al cliente, autocontrol, etc.).

4.  Incluye tus hobbies y voluntariados que has hecho: Las aficiones que tenemos desvelan características de nuestra personalidad. Por ejemplo, una persona que forma parte de un equipo de baloncesto se puede entender que tendrá la competencia trabajo en equipo incorporada, al igual que un sujeto que le gusta la poda de bonsáis desarrolla la atención al detalle. Por otro lado, participar en causas sociales demuestra rasgos como son la orientación a las personas, sensibilidad y compromiso.

5. Redacta una buena carta de presentación: ¿Qué te empujó a estudiar educación social?, ¿por qué te gustaría entrar en esa empresa?, ¿en qué campo te gustaría desarrollarte? Estos son algunos aspectos que el currículum no te permite explicarlo explayándote. Por ello, una herramienta fundamental que tendrás que elaborar es la carta de presentación. Aprovéchala para hablar de tu vocación, intereses y motivaciones. Para elaborarla puedes consultar mi post "5 tips para hacer una buena carta de presentación".

6. Planteate hacer una web, portfolio público, blog o canal de Youtube: Para determinados perfiles (por ejemplo periodismo, cocina, arquitectura, fotografía y diseño gráfico) les será de gran ayuda de cara a conseguir un empleo que los trabajos que haya realizado ya sea por hobby o como parte de los estudios estén accesibles a través de un blog o una web e incluir los enlaces en el currículum. Así el entrevistador será más fácil que se haga una idea del potencial de la persona.


7. Sé original con el formato del currículum: Ya sabemos que el estilo clásico de currículum con letra Times New Roman y monocromático ha quedado obsoleto. Hoy en día se opta por formatos más dinámicos y visuales. Elabora un currículum creativo, atrévete a captar la atención del entrevistador y consigue diferenciarte.

jueves, 8 de septiembre de 2016

5 tips para hacer una buena carta de presentación

La carta de presentación es un documento que acompaña siempre al currículum y que permite al candidato expresar a la empresa su interés y aquellos aspectos de su perfil que pueden ser atractivos para el empleador.

Realizarla es de vital importancia ya que es el punto de entrada a la compañía, permite explicar de primera mano los aspectos que en el currículum no se incluyen, manifestar tus motivaciones y ofrecer una primera impresión favorable.

Este documento tiene una extensión de aproximadamente unas 15 líneas y para extraerle el máximo partido sería oportuno tener en cuenta los siguientes consejos:

1. Respeta la estructura: Debe de contener:
  • Saludo: Por ejemplo "Estimados señores", "A la atención de...".
  • Introducción: Se explica el motivo de contacto. En caso de que sea en relación a una oferta hay que incluir el nombre del puesto, canal y fecha (p.e: "Según anuncio publicado en Infojobs a fecha 8 de septiembre en el que solicitan a un Contable me pongo en contacto con ustedes con la finalidad de hacerles llegar mi perfil profesional").
  • Cuerpo: Se explica nuestras motivaciones, experiencia, logros, formación, habilidades, conocimientos, etc. que disponemos y se ajustan al perfil solicitado o consideramos que pueden ser de interés para la empresa.
  • Cierre: Trasladamos nuestra disponibilidad para realizar una entrevista (p.e: "Así pues, agradecería consideraran mi candidatura y quedo a su entera disposición para aclarar cualquier información que precisen en una entrevista personal"). En caso de que la carta sea como autocandidatura el cierre debería de ser tipo "Así pues, agradecería tuvieran en cuenta mi perfil para aquellas posiciones dentro del área de ventas en las que consideren me pueda ajustar y quedo a su entera disposición para aclarar cualquier información que precisen en una entrevista".
  • Despedida: Utilizar fórmulas tipo "Atentamente", "Cordialmente", "Reciban un cordial saludo".
Si la carta se envía por correo electrónico, el contenido del e-mail es la carta y adjuntamos el currículum. En caso de entregarla en mano se coloca la carta delante y detrás el currículum con un clip o grapado.

2. Personaliza la carta para cada empresa y oferta a la que te presentes: Investiga e infórmate acerca de la compañía y haz hincapié sobre los aspectos que más te llaman la atención de la misma y tienen relación con tu perfil (por ejemplo un comercial puede hacer referencia al tipo de productos, un perfil de recursos humanos a los valores y cultura organizacional y un profesional de marketing a las campañas publicitarias que ha visto).

En caso de responder a una oferta de trabajo, compara los requisitos que se solicitan con tu currículum y resalta los más relevantes (estudios, experiencia laboral, logros profesionales, uso de idiomas, etc.). A la compañía le agrada observar que te has tomado tiempo para redactarla con cariño y que no son "uno más" en tu lista de empresas a las que enviar tu currículum.

3. Aprovecha para destacar mas allá de lo que dice tu currículum: Con la carta tienes una espléndida oportunidad en transmitir lo que el formato de currículum no te permite como son tus motivaciones, ilusión por trabajar en esa compañía, lo que te gusta de ellos, por qué te apasiona tu trabajo y/o es una vocación para ti, entre otros factores. Esto último diría que es obligatorio sobre todo en aquellas profesiones que tienen un componente vocacional muy fuerte como puede ser un educador social.

4. Utiliza el tipo de carta más adecuado teniendo en cuenta tu perfil y la oferta y/o empresa: Existen diferentes tipos de carta. En primer lugar, la que todos conocemos y tiene un estilo más convencional en la que básicamente se explica tus motivaciones, experiencia, formación, conocimientos, logros, etc. que encajan con la vacante y en segundo lugar la motivacional que consiste en trasladar cuáles son tus intereses, motivaciones y aspiraciones.

Una persona que encaja con la posición muy fácilmente puede utilizar la primera. En cambio, un sujeto que busca su primer trabajo o bien una reorientación laboral sería más idóneo que utilizara el segundo tipo.

Lo mismo ocurre con el tipo de lenguaje o formalismo; no es lo mismo enviar tu carta a una entidad bancaria que a una empresa con una cultura informal.


5.  Permítete ser creativo si lo consideras oportuno: Según el tipo de empresa a la que te dirijas o el perfil que tengas (marketing, diseño gráfico, comunicación, etc.), un punto a tu favor sería que el formato de tu carta y/o el contenido sea diferente y llamativo.
En cualquier caso, no olvides realizar una carta limpia, concisa y sin faltas de ortografía.