lunes, 29 de febrero de 2016

6 errores que un entrevistador no perdona

La entrevista es el momento crucial y clave de todo el proceso de selección. No basta con que tengas un currículum perfecto, una trayectoria impecable y una formación excelente. Todo esto se echa a perder cuando llegamos a la entrevista y no sabemos transmitir cuánto sabemos, por qué nos motiva formar parte de esa empresa o cometemos errores en nuestro discurso o en cómo lo decimos.

Hoy os expongo los típicos fallos que suelen cometer los candidatos y que a un entrevistador le cuesta digerir.

1. Escasa preparación de la entrevista.

Prepararse la entrevista de trabajo es una tarea imprescindible para realizarla con éxito. Para ello, si te citan a una es importante que te informes de la empresa, conozcas el perfil de la persona que te la hará (por ejemplo buscándola por LinkedIn), repases el contenido de la oferta que publicaron, escribas cómo vas a defender aquellos aspectos de tu currículum que pueden generar dudas (rotación excesiva, baja voluntaria de algunos trabajos, periodos de inactividad, estudios sin finalizar, etc.), te prepares qué vas a decir cuando te pregunten acerca de tus puntos fuertes y áreas de mejora.

2. Falta de claridad en el objetivo profesional.

"Yo lo que quiero es trabajar, me da igual de lo que sea". Es una frase bastante típica de algunos postulantes y a la vez desafortunada puesto que no indica un interés acentuado en esa posición y en esa empresa, si no que parece que al candidato le resulta indiferente ser entrevistado por la empresa X para una posición que por la empresa Y para otra posición diferente.


Aunque tengamos urgencia y sintamos angustia porque no encontramos un empleo y te encuentres en un punto que te es indiferente de qué trabajar, es fundamental controlarlo en la entrevista.

3. Contradicciones en el discurso.

En ocasiones debido a que se quiere ocultar información al entrevistador, "maquillar" aspectos que no interesa explicar o creer que nos va a perjudicar o por falta de preparación podemos llegar a decir información contradictoria. Cuando ocurre esto es muy fácil que el entrevistador se percate y perciba que el candidato no está siendo sincero y que está ocultando algún tema que se le escapa. 

4. Falta de motivación hacia el puesto y la empresa.

Uno de los aspectos más relevantes en el momento de decidir qué persona seleccionar es el grado de motivación e interés que el aspirante ha manifestado durante el proceso de selección. No demostrarlo no agrada. 


El seleccionador nota nuestra motivación más allá del discurso que emitimos en factores de nuestra comunicación no verbal como la sonrisa, abrir más los ojos y la entonación que utilizamos. Como comenté en mi post La comunicación no verbal en la entrevista, el 55% de nuestro mensaje recae en nuestro lenguaje no verbal y solo un 7% en lo qué decimos.

5. Postura y gesticulación inapropiada.

Siguiendo con la comunicación no verbal, determinados comportamientos que solemos hacer en una situación que nos tensa ofrece una imagen desfavorable. Algunos de ellos son mecer la pierna, estar recostado hacia atrás en la silla, estrechar la mano con poca firmeza o evitar el contacto visual.

6. Emfatizar los defectos que uno tiene.

En mi trayectoria me he encontrado en muchas entrevistas que al preguntar por los puntos fuertes, me han explicado precisamente las debilidades. Todos tenemos defectos, es humano. El error radica cuando el entrevistado se regodea en explicar sus áreas de mejora o explica defectos que tienen un gran impacto en la correcta ejecución de un puesto de trabajo (por ejemplo un comercial que diga que es tímido).

Toda información negativa tiene que ser compensada con información positiva

Si te preguntan por tus puntos débiles, explica qué has hecho para mejorarlo y si de alguna manera te sirve positivamente para algo.

viernes, 12 de febrero de 2016

5 consejos prácticos para destacar ante el reclutador

El proceso de búsqueda de empleo es un trabajo que requiere de una buena persistencia. Para algunas personas que les llamen de una oferta de empleo se convierte realmente en una odisea. Son muchos los candidatos que se inscriben para una sola posición. ¿Cuántos inscritos hay en una oferta de Infojobs, por ejemplo? ¿70?, en el mejor de los casos, ya que una empresa puede llegar a recibir hasta más de 1.000 candidaturas.

Destacar ante el reclutador se convierte en una tarea imprescindible. No basta con postular a una oferta, tenemos que diferenciarnos de los demás y en la mayor medida posible asegurarnos que nuestro currículum llega a ser visto.

Para ello, en mi post de hoy os facilito una serie de pautas para destacar ante el técnico de selección.

1. Haz un buen currículum y garantízate una primera buena impresión.

Después de tener claro de qué buscamos trabajo, el punto de partida para empezar manos a la obra es la elaboración de nuestro currículum. Es una tarea compleja, pues requiere ser sintético pero a la vez proporcionar lo mejor de nosotros mismos. Independientemente del contenido, cada vez más se apuestan por currículums con un formato más moderno, incluyendo color, infografías y competencias. Ejemplos de páginas que os pueden dar una idea sobre infografías son vizualize.me, Cuvitt, re.vu y resumUP.

2. Cuenta algo diferente, no lo de siempre y diferénciate.

Los reclutadores estamos cansados de recibir cartas de presentación sin personalidad, que no se diferencian de las demás y sobre todo que parecen simples plantillas que tienen los candidatos y que las utilizan para enviar a todas las empresas.


¿Por qué te interesa realmente entrar en esa empresa?, ¿te has informado a través de la prensa o su web de qué es lo que hacen?, ¿qué es lo que te ha llamado la atención?, ¿qué aspectos de tu personalidad crees que encajan con sus valores?, ¿qué parte de tu trayectoria les aporta un valor añadido?

Estas son algunas de las cuestiones que un seleccionador echa en falta ¡Personaliza tu carta!

3. Haz una acción extra y asegúrate de que leen tu currículum.

¿Cuál es la probabilidad de que una empresa vea tu perfil cuando tienen 500 currículums? No te limites a inscribirte en un portal de empleo, llama a la compañía, ETT, consultoría, inscríbete adicionalmente a través de su web, mueve los contactos que tienes que te acercan a la empresa, contacta con una persona de recursos humanos por LinkedIn y envíale un mensaje personalizado. En resumidas cuentas... ¡Hazte visible para ellos!

4. Piensa, escribe, redefine y prepárate bien la entrevista.

La entrevista es la gran oportunidad para conseguir ese empleo que deseas. ¡No la desperdicies!

Prepárate las preguntas más frecuentes que suelen hacer los reclutadores: ¿cuáles son tus puntos fuertes?, cuéntame un logro, ¿qué crees que deberías de mejorar?, ¿por qué dejaste tu último trabajo?, ¿por qué te interesa trabajar con nosotros?, ¿qué sabes de nuestra empresa?, ¿qué crees que nos podrías aportar?.

Un buen discurso acompañado de una buena actitud es un excelente cocktail que ayuda a que seas el elegido.


5. Demuestra interés después de la entrevista.

Al llegar a casa envía un correo al entrevistador con el fin de agradecerle el tiempo dedicado, reiterar el interés por la posición, manifestar lo que te ha llamado la atención de lo que te ha explicado y te encaja y quedar a su disposición para cualquier duda.

Si llevas muchos días sin tener noticias de la empresa, contacta nuevamente para conocer en qué estado está el proceso y cómo se encuentra tu candidatura.