jueves, 21 de enero de 2016

5 tips para tener un buen currículum

El currículum es una de las herramientas clave para una búsqueda de empleo. Tiene tal relevancia que tener elaborado un buen currículum puede provocar que una empresa decida llamarte. Muchas personas no saben extraerle el máximo potencial; se limitan a exponer su experiencia y formación sin añadir aspectos que diferencian su candidatura de la de otros posibles aspirantes.

Por todo ello, en este post me gustaría ofreceros mi punto de vista y unos breves consejos a tener en consideración:

1. El currículum tiene que estar orientado hacia un objetivo profesional.

Tener definido tu objetivo profesional y redactar tu currículum en función de este es lo más importante que debes de tener en cuenta.

Esto comportará que aquellas personas que tengan más de una alternativa profesional será esencial que elaboren un currículum por cada profesión que se planteen.

Por ejemplo, imaginemos un sujeto que ha trabajado como dependiente, camarero y mozo de almacén. Si su búsqueda está orientada a profesiones de atención al cliente y de almacén/logística tendrá que disponer de al menos dos currículums.

A un entrevistador le genera incertidumbre perfiles muy dispersos en el que no queda claro de qué está buscando trabajo el candidato.

Una forma de solucionar este aspecto es debajo del nombre incluir tu etiqueta profesional, es decir, el "título" de tu profesión, de aquello que buscas. Algunas personas añaden un extracto o síntesis. Esto es un breve resumen de 4 o 5 líneas como máximo en el que se expone el perfil del candidato y sus competencias entre otros aspectos.

2. Escoge una modalidad de currículum que te beneficie.

Existen diversos tipos de currículum.

El formato cronológico explica tu experiencia profesional de la más antigua a la más nueva o a la inversa (más recomendable). Es el modelo que prácticamente todo el mundo realiza y es altamente recomendable utilizarlo cuando el postulante tiene una trayectoria lineal, no existen periodos largos de inactividad y busca un empleo relacionado con lo que ha ido haciendo.

En cambio, el currículum funcional en lugar de tener en cuenta la variable tiempo, expone la experiencia por áreas, por lo que se otorga más importancia a las diferentes funciones que se han realizado que al tiempo que se ha estado en cada empresa. Este estilo es aconsejable para personas que tienen largos periodos sin trabajar, mucha rotación o un perfil muy polivalente.

Otros tipos de currículums son el infográfico, por competencias o videocurrículum.

3. Selecciona una buena fotografía.

La foto que incluimos ofrece una primera impresión al entrevistador de nuestra presencia y formalidad. Hoy en día con el móvil podemos hacérnosla. Eso sí, os recomiendo que os la haga otra persona (un selfie queda poco profesional), llevéis una ropa adecuada (camisa, americana, etc.), sea en color (las fotos en blanco y negro empiezan a quedar obsoletas) y tenga buena calidad.

Si te estás planteando trabajar en el extranjero, tienes que saber que hay países en los que no se incluye la foto.

4. Sé breve y conciso.

Para una única posición un reclutador puede llegar a ver decenas y decenas de perfiles. La forma de hacer un filtro es tan rápida que la presentación, claridad, brevedad y tener las palabras clave acordes al puesto destacadas como por ejemplo en negrita, es importante.

El currículum tiene que tener una longitud de una página o dos máximo. No es necesario plasmar y desarrollar absolutamente todo lo que has hecho. Por ejemplo, una persona que lleva trabajando en marketing 10 años, a estas alturas que durante la carrera haya trabajado de dependienta o recepcionista no es relevante, por lo que dichas experiencias se podrían suprimir perfectamente.

5. Destaca en tu experiencia tus logros profesionales.

Los logros son aquellos retos, premios o reconocimientos que has conseguido en tu experiencia y has obtenido buenos resultados. Son tanto cualitativos como cuantitativos. Incluirlos te ayudará a diferenciarte de los demás candidatos, a darle un valor añadido a tu perfil y a que el entrevistador se pueda hacer una primera ligera idea de qué competencias tienes.


Algunos de ellos son: aumento del número de ventas en un 20%, implantación de una metodología más eficiente, premio al mejor comercial del año, etc.

Un perfil técnico, mando intermedio y directivo es primordial que los incluya en su currículum. No hace falta redactar una lista de logros, pero sí al menos destacar 2 o 3 de las experiencias más relevantes.

martes, 12 de enero de 2016

Cómo conocer tu objetivo profesional (II)

Hola amig@s,

En el post anterior os hablé sobre los tres primeros pasos que hay que tener presente a la hora de definir vuestro objetivo profesional y tal y cómo os prometí en este post os proporciono las pautas finales para que os podáis poner manos a la obra e iniciar la búsqueda de un nuevo proyecto.

4. Comienza a escribir las diferentes profesiones que podrías ejercer: Si has llegado a este punto seguramente tengas una ligera idea de qué tipo de profesiones te podrían gustar y podrían encajar contigo.

Haz una lista de puestos de trabajo considerando los siguientes puntos:
  • Puestos en los que tienes experiencia: Posiciones que has desempeñado.
  • Afines a los que tienes experiencia: Puestos de trabajo que se parecen o tienen una cierta relación con lo que has hecho.
  • Que conoces: Aquellas posiciones que no has desempeñado pero las conoces de primera mano por alguna persona de tu entorno y por tu perfil las podrías ejercer.
  • Que te motivan: Puestos que te gustaría desempeñar.
Pensemos en una chica llamada Ana que su experiencia laboral han sido 5 años como dependienta. Su ejercicio podría ser el siguiente:


El mismo ejercicio se podría aplicar paralelamente en lugar de considerando los puestos de trabajo, los sectores de la empresa.

5. Somete a un análisis todo lo que has escrito hasta ahora: De todas las posiciones que has redactado será necesario que analices para cada una de ellas los conocimientos técnicos que dispones, la experiencia que tienes en ello, cómo encaja tu personalidad para ese puesto, cuánto te motiva y el grado de oferta que hay en el mercado respecto a cada trabajo. Para ello te recomiendo que elabores una tabla y asignes para cada elemento una puntuación del 1 al 10.

Una vez realizado, verás de una forma bastante clara hacia dónde podrías dirigir tu búsqueda. A continuación, de aquellas profesiones que has decidido que vas a orientar tu búsqueda será necesario que realices un DAFO.

El DAFO es una herramienta muy potente en la que se plasma en 4 cuadrantes las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. En el siguiente artículo publicado en Infoempleo podréis ver claramente y ejemplificado en qué consiste: http://bit.ly/1OGqPp5

Para saber qué requisitos exige el mercado para una posición puedes consultar portales de empleo y buscar ofertas del perfil o hablar con una persona que conozcas que se dedica a ello.


Gracias a este análisis descubrirás los aspectos que te favorecerán la búsqueda pero también tus carencias. Por ejemplo, si quieres optar a una posición de recepcionista es posible que depende del tipo de empresa o sector al que te quieras dirigir necesitarás saber idiomas.

6. Empieza a elaborar tus primeros currículums y cartas de presentación: Por cada trabajo que te plantees tendrás que elaborar un currículum y una carta de presentación diferente. Siguiendo con el ejemplo, si Ana concluye que orientará su búsqueda hacia posiciones de recepcionista y comercial, en el primer caso será importante que destaque sus conocimientos ofimáticos, idiomas o aptitudes, por ejemplo. Por contra, en el segundo caso, será bueno destacar qué logros ha conseguido de ventas.

Ahora que ya lo tienes todo, ¡a por ello!

lunes, 4 de enero de 2016

Cómo conocer tu objetivo profesional (I)

Hemos empezado un nuevo año y con ello muchas personas se plantean nuevos objetivos: aprender idiomas, hacer deporte, estudiar y como no, plantearse un cambio profesional.

Respecto a este último, parece una tarea relativamente sencilla pues parece que no comporta mucho más que crear un currículum y enviarlo. No obstante, el punto de partida de una búsqueda de empleo es hacer tu propio ejercicio de autoconocimiento.

Sea cual sea el motivo por el que estás en este momento de transición profesional, conocerte mejor a ti mismo te ayudará a definir de una forma más satisfactoria tu objetivo profesional, a realizar una búsqueda con cara y ojos sin enviar tu currículum indiscriminadamente y a defender con más éxito tu candidatura en las entrevistas.

Con este fin, en este post os facilito unas pautas para ello:

1. Conócete: Antes que nada es imprescindible que conozcas cuáles son tus fortalezas y áreas de mejora. Para ello, sería útil que te formularas las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo soy yo?
  • ¿Cuáles son mis cualidades? ¿Cuáles son mis defectos?
  • ¿Qué comportamientos he tenido en mi trabajo que demuestran mis cualidades? 
  • ¿Qué logros he conseguido en mi trabajo?
  • ¿En qué situaciones he podido fallar? ¿Por qué? ¿Qué he aprendido de ello y cómo lo he mejorado?
  • ¿Cómo dice la gente de mi entorno que soy?
  • ¿Qué aspectos de mi destacaban mi jefes o mis compañeros?

Hacerse este tipo de análisis de forma autónoma es complicado, pues nos arriesgamos a perder la objetividad. Los test de personalidad son una buena herramienta para ello. No obstante, es importante que la interpretación te la haga una persona que conozca el test.


Por otro lado, un ejercicio que te resultará de gran ayuda será preguntar a tu entorno, desde tu madre, pareja o amigo a un antiguo compañero o jefe.

2. Indaga acerca de tus prioridades: Un aspecto relevante es que nuestro nuevo proyecto esté en consonancia con nuestro ciclo vital. Por ejemplo, una persona que tiene a cargo el cuidado de un familiar o se debe de responsabilizar mayoritariamente de sus hijos quizás un factor que le incomodará es empezar en un trabajo que de por sí se tenga que viajar mucho o realizar horas extras.

Ejemplos de elementos importantes en nuestra vida son: familia, trabajo, ocio, bienestar personal y estatus social.

Por otro lado, dentro de un empleo también tenemos diferentes prioridades como son: plan de carrera, reconocimiento que tiene la empresa, valores, clima laboral, tener autonomía, salario, horario y estabilidad. ¿Cómo ordenarías estos factores de mayor a menor importancia?


Tanto las prioridades que tengamos en nuestra vida como en el trabajo condicionarán la búsqueda de nuestro proyecto

3. Define cuáles son tus preferencias: Una vez somos conscientes de cómo somos y conocemos nuestras prioridades el siguiente paso será determinar tus preferencias. Esto significa concretar qué es lo que te gusta y lo que no te gusta. Algunas preguntas que te ayudarán son:

  • Dentro de un trabajo, ¿qué tipo de tareas son las que más te gusta hacer?
  • ¿Con qué tipo de tareas no te sientes tan satisfecho?
  • ¿Qué tipo de cosas te molestan?
  • ¿Qué aspectos te motivan (ej: proponer, resolver problemas, relacionarme con otras personas, tener que alcanzar objetivos, etc.)?
  • ¿Qué características tiene que tener un trabajo para que te sientas satisfecho (ej: trabajar en equipo, ayudar a personas, poder ser creativo, analizar, tener responsabilidades, disponer de autonomía, etc.)?
  • ¿Qué esperarías de tu nuevo trabajo?

Existen diversos test que evalúan tus preferencias como son el Discovery Insights y el PAPI, ambos de pago.

En mi siguiente post os explicaré cómo definir las diferentes profesiones que podríais ejercer, cómo contrastarlo con el mercado y por dónde empezaríamos la búsqueda.