lunes, 2 de noviembre de 2015

"No te pago por pensar": ¿Liderazgo del siglo XXI?

"Aquí no estás para pensar" o "en esta empresa se hace lo que yo diga", lamentablemente estos son comentarios que hoy en día algunos jefes siguen utilizando con su equipo.

Utilizan el autoritarismo e imponen su opinión a la de los demás provocando poco compromiso, mayor rotación y dejando escapar al verdadero talento.

Un estilo de liderazgo que afortunadamente cada vez más se va extinguiendo. Muchas organizaciones nuevas optan por estructuras horizontales, huyen del exceso de burocracia, fomentan la autonomía de las personas y su desarrollo.

El futuro de recursos humanos en Europa pasa por gestionar el talento, el cambio y la transformación.

Puedes tener una metodología completamente definida, un buen colchón económico, pero lo que hace que tu productividad y resultado sea excelente o no son las personas. Por este motivo, en nuestro departamento de recursos humanos tenemos que promover la buena gestión del talento.


Optemos por un estilo de liderazgo que crea verdaderamente que el mejor valor y motor que tiene su empresa son las personas, que escucha, intenta entender, asesora y ayuda a crecer.

Un líder que respete, que se relaciona con todos sea cual sea su posición en la empresa, que entienda que para crecer se necesita la colaboración y contribución de todos, ¿a caso no es cierto que la diversidad es enriquecedora?, ¿qué tendrá mejores resultados la imposición de la opinión de uno o la contribución de todos?

El jefe autoritario será jefe, pero no líder. Difícilmente será un buen referente para los demás. Al buen líder no hace falta que se le asigne la etiqueta de "jefe/a de..." porque sus comportamientos, sus valores y visión le hace convertirse a los ojos de los demás como líder.

Desde recursos humanos apoyemos el nuevo líder del siglo XXI, el que no es solo jefe, es coach, mentor y es un mini director de recursos humanos. Porque al fin y al cabo cada responsable que gestiona un equipo acaba siendo un pequeño director de recursos humanos, pues su trabajo va mucho más allá que obtener números, pasa por fomentar el desarrollo de las personas y en consecuencia conseguirá que los objetivos, la facturación y sobre todo el compromiso de los trabajadores sea mayor.


A las personas con talento no se les "retienen", a las personas con talento se les fomenta, forma y se les acompaña y todo ello provocará que ese profesional crea en la organización y no se plantee marchar.

Una de las causas que provoca que profesionales válidos deseen marchar de la empresa es el estilo de dirección. Analicemos que falla y dónde erramos.

El líder del siglo XXI entiende a las personas no como recursos, si no como lo que verdaderamente son: personas.

"El problema de contratar brazos es que detrás... viene la gente" 
(Proverbio árabe)

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