lunes, 7 de septiembre de 2015

El arte de saber decir no

La asertividad es la habilidad de saber decir no y de defender nuestros propios derechos. Es una capacidad bajo mi punto de vista esencial y que se debería de fomentar desde la infancia. Igual que a los niños se les enseña a sumar y restar, también sería conveniente que se les enseñara a desarrollar habilidades de tipo emocional.

¿Eres asertiv@? Reflexiona...

¿Cuándo un amigo te pide un favor que te es complicado cumplir le dices que no?
¿Si tu jefe te carga de tareas sabes frenarle?
¿Si necesitas ayuda te cuesta pedirla?
¿Cuándo algo te parece injusto lo dices?

El Dr. Richard Lazarus describió la conducta asertiva en cuatro patrones:

* La capacidad de decir que no.
* La capacidad de pedir favores y hacer peticiones.
* La capacidad de expresar sentimientos.
* La capacidad de mantener conversaciones completas.

Ser asertivo no es comunicarse de forma agresiva. El sujeto asertivo se caracteriza por decir lo que piensa con un buen control emocional, respetando a los demás y emitiendo su mensaje de forma convincente. Por contra, a un sujeto pasivo le resulta complicado mostrar su desacuerdo, su actitud es sumisa y cede cuando le reclaman pudiendo llegarse a sentir culpable o incomprendido.


Un factor que favorece la falta de asertividad es la baja autoestima, pues la persona considera que no tiene derecho a defender en lo que cree. Otro aspecto relevante son los pensamientos distorsionados; decirse así mismo frases como "si alguien me pide un favor, le tengo que ayudar", "no tengo poder para decir no" o "si rechazo esto me despedirán" no ayudan. La educación recibida cobra un rol importante. Padres que han castigado comportamientos asertivos a sus hijos o que no los han reforzado.

El campo laboral es de los ámbitos en los que más repercusión tiene carecer de esta habilidad. El profesional siente que le explotan, le manipulan, que se aprovechan de él o ella o que tiene que atender a demasiadas exigencias. No sería de extrañar que depende de la situación el individuo llegara a presentar síntomas de estrés y ansiedad.

Se puede aprender a ser asertivo. No obstante, para ello se requiere un buen entrenamiento.

Algunas de las técnicas que ayudan a fomentar la asertividad son realizar ejercicios para mejorar la propia autoestima, trabajar sobre los pensamientos erróneosposponer una discusión para otro momento en el que se pueda afrontar de forma templada, aprender a modificar el mensaje que se emite, expresar tu desacuerdo y saber pedir explicaciones, entre otras.


“La asertividad… está diseñada para defenderse inteligentemente. Cuando la ponemos al servicio de fines nobles, la asertividad no sólo se convierte en un instrumento de salvaguardia personal, sino que nos dignifica.” 
Walter Riso

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