martes, 2 de diciembre de 2014

Un adiós de la empresa digno

Lamentablemente los despidos, los Expedientes de Regulación de Empleo y los fines de contrato sin posibilidad de continuar forman parte de nuestro día a día. Todos conocemos a alguien que está atravesando la complicada situación del desempleo, tiene incerteza en cuanto a su continuidad en la empresa o ha sido víctima de los recortes de personal de su compañía.

Situaciones complejas que desde la empresa y especialmente desde Recursos Humanos es nuestro deber (¡sí!, ¡así lo expreso DEBER!) procurar que para el empleado su salida sea lo menos agresiva posible.


A lo largo de mi trayectoria profesional he visto despidos, bajo mi punta de vista, muy mal planteados, con poca delicadeza y con falta de sensibilidad por incomprensión, desconocimiento o falta de empatía. En conclusión "poco dignos".

Es por este motivo que en mi post de hoy me voy a centrar en proporcionar unas pautas básicas para que este procedimiento se haga de una mejor manera.

Mis 5 consejos

1. Avisa con antelación: Comunicar que no renuevas a una persona dos días antes de finalizar su contrato es una práctica incorrecta.

Recordemos que fuera del entorno laboral cada uno tenemos nuestra vida personal repleta de gastos, hipotecas o alquileres. ¿No es justo que el empleado sepa con antelación cuando finaliza para que así pueda tomar medidas?

En el caso de una finalización por no superación del periodo de prueba, ¿antes de tomar esa decisión se ha hablado con el trabajador y se le ha explicado qué aspectos están fallando para que así los pueda rectificar?, ¿se le ha preguntado si tiene algún problema personal que pueda estar interfiriendo en su desempeño? o ¿se le puede reubicar en otro puesto?

2. Explica los motivos: Es un error proporcionar motivos ambiguos, poco creíbles o simplemente no explicarlos. El empleado se preguntará ¿por qué?, ¿por qué? y ¿por qué?, pudiendo llegar a conclusiones ajenas a la realidad como por ejemplo que haya sido por su raza, edad o sexo e incluso pudiendo dañar su autoestima.

No es necesario exponer un discurso largo, pero sí un mensaje lo suficientemente firme y con cierto detalle que aclare las dudas que le puedan surgir.

Es importante que sea el jefe directo del trabajador quién se lo comunique

Utiliza palabras adecuadas, sé respetuoso y como he repetido muchas veces, es importante adecuar nuestra forma de comunicarnos teniendo en cuenta quién tenemos delante.


3. Sé discreto: Empleados que serán despedidos pero lo sospechan antes porque ven una oferta publicada en la que su empresa está buscando a una persona con su perfil, observan que repentinamente se entrevistan a candidatos, ven currículums de su perfil encima de la mesa de su superior o se incorpora una persona para desempeñar su mismo puesto. ¡Será que no es fácil evitar estos aspectos!

4. Utiliza prácticas éticas: Llegar al trabajo y que el e-mail del trabajador no funcione, despedir por correo electrónico o trabajar todo el día y comunicarlo al finalizar la jornada, son algunos ejemplos horribles de cómo desvincular a un empleado de la empresa.

5. Pide ayuda a recursos humanos: Para cualquier duda sobre cómo hacerlo, qué decir, qué documentación tendrá que firmar, etc. no dudes en hablar con tu departamento de personal para que te echen un cable.

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