jueves, 3 de julio de 2014

¿Me cambio de trabajo?

Son muchas las personas que hoy en día, y siendo conscientes de la complicada situación actual que vivimos, se plantean un cambio profesional. Los recortes de personal con el consecuente aumento de trabajo en los empleados que sobreviven en la empresa, es una de las grandes quejas de los trabajadores. Por otro lado, no son pocas las personas que deciden presentarse voluntariamente a un ERE sabiendo que su futuro más cercano será encontrarse con el desempleo. ¿Qué está provocando esta fuga del talento?

Como profesionales de recursos humanos es nuestra labor velar por el bienestar de las personas, fomentar que no somos números, escuchar, comprender, actuar y tomar decisiones.

En mi post de hoy os explico ocho motivos más que suficientes para plantearte un cambio profesional.

1. El clima laboral es tóxico: Son tantas las horas que estamos en nuestro puesto de trabajo que respirar un clima sano y positivo es, bajo mi punto de vista, una necesidad básica. Los comentarios negativos, las discusiones frecuentes entre compañeros, jefes gritones, faltas de respeto… hacen nuestro día a día prácticamente inaguantable.

2. Hay una falta de reconocimiento: Trabajas a destajo, desde la oficina, desde casa, te implicas más de lo que te exigen pero no llega ni una simple palmadita en la espalda. La falta de feedback positivo o de simplemente decir “lo estás haciendo bien” o “gracias”, genera frustración y rabia a los empleados.


3. Las condiciones son injustas: Sí, sabemos que los salarios han bajado considerablemente y que ahora algunas empresas se rigen por la regla del más por menos: más horas, más esfuerzo, más implicación por menos salario, menos reconocimiento, menos oportunidades. Aún y así, ¿sabes que es lo que ofrece la competencia?, ¿has echado un vistazo a ofertas de tu perfil, visto las condiciones que ofrecen y lo que tienes está por debajo de mercado?, ¿has hablado con otros profesionales del sector?

4. No hay posibilidad de crecer: Conoces tu trabajo perfectamente, tanto que te aburre y te resulta rutinario, y en tu empresa no es posible asumir más u otras responsabilidades. ¡Sal de la zona de confort y persigue nuevos retos!

5. Sientes inestabilidad en tu puesto de trabajo: Los despidos recurrentes, el descenso considerable de la producción, la incertidumbre, temer ser llamado al despacho del director con el mensaje “¿Podemos hablar un momento?” producen malestar en el trabajador. Hoy en día, nada es seguro, el contrato indefinido para toda la vida ha pasado a otra historia.


6. No compartes las políticas de la empresa: Aspectos como estar disconforme con la metodología, forma de trabajar, de tratar al personal, estrategia y/o cultura organizacional pueden causar una pérdida de compromiso del empleado.

7. Estás quemado: ¡No aguanto más! Si se te hace cuesta arriba ir al trabajo, te sientes al límite, solo escuchar algo relacionado con tu empleo te agobia, ¡stop! Descansa, reflexiona y toma decisiones antes de que llegues a más.

Como comenté en mi post de noviembre de ¿Vives para trabajar o trabajas para vivir?, el síndrome de burnout o desgaste profesional puede perjudicar tu salud provocando mareos, migrañas o problemas gastrointestinales. ¡Tu salud es lo primero!

8. No te gusta tu trabajo: El trabajo perfecto no existe. Algunos aspectos nos gustarán más que otros, lo importante es ver el aprendizaje que podemos obtener y la parte positiva de lo que no nos agrada.

Si tu empleo te resulta completamente insatisfactorio, no le encuentras el sentido y piensas "¿Qué hago yo aquí?”, son motivos más que suficientes para plantearte marcharte de la empresa.

Una de las apuestas más arriesgadas y ambiciosas es emprender. Una opción muy común para aquellas personas que quieren ser su propio jefe, ven en el autoempleo una buena opción para seguir adelante o desean hacer un cambio para dedicarse a lo que realmente les motiva.


¿Te sientes identificado con uno o varios motivos que he comentado? No somos árboles plantados en un sitio incapaces de movernos. Puedes cambiar, simplemente ¡Atrévete! ¡De poco sirve quejarse y lamentarse sin tomar cartas en el asunto!

0 comentarios :

Publicar un comentario