martes, 15 de julio de 2014

La comunicación no verbal en la entrevista

La comunicación no verbal es el envío y recepción de mensajes sin utilizar palabras. Nuestros gestos, expresiones faciales, forma de sentarnos, velocidad al hablar… transmiten y dan pistas al interlocutor de aspectos como nuestro estado de ánimo, motivación o seguridad.

Albert Mehrabian, un reconocido psicólogo alemán experto en el tema, desarrolló la regla 7 - 38 - 55, la cual determina que cuando emitimos un mensaje el 55% del mismo recae en nuestro lenguaje corporal (postura, gestos, mirada…), el 38% en factores relacionados con la voz como el tono y la entonación, y solo el 7% en lo que decimos, es decir, en nuestra comunicación verbal.

Más importante que lo que decimos, es el cómo lo decimos

Por ello, es importante que cuando estés en una entrevista procures que tu comunicación no verbal sea positiva y no se contradiga con lo que dices.

Algunos puntos a tener en consideración son:

1. Estrecha la mano con firmeza: Dar la mano al entrevistador es el primer contacto que tienes con él y que generará sus primeras impresiones. Hazlo con seguridad, procurando no hacerlo con mucha fuerza llegando a ser agresivo pero tampoco excesivamente débil.


Algunas personas dan el conocido como apretón del “pez muerto” en el que dejan la mano caída sin ejercer ningún tipo de fuerza. Esto generará al entrevistador sensación de inseguridad.

Por otro lado, no te preocupes excesivamente si te sudan las manos ¡Es normal! Una situación de entrevista nos provoca cierto nerviosismo e incertidumbre y eso los entrevistadores lo saben.

2. Sonríe: La sonrisa indica nuestra motivación,  entusiasmo y estado de ánimo. Si eres una persona más bien seria tampoco te fuerces a sonreír, pues el entrevistador notará algo extraño y se sentirá confundido.

3. Mantén la distancia con el entrevistador: ¿Alguna vez os ha pasado que estáis hablando con una persona y se os acerca tanto que os llega a incomodar? Notáis que os está invadiendo vuestro espacio. Esto es lo que no tenemos que provocar al entrevistador, un acercamiento tan alto que le lleguemos a violentar.

Lo ideal es mantener una distancia de entre 50 a 75 cm, que es la que tenemos con personas que corresponden a nuestro ámbito social (compañeros de trabajo, personas que hay en una fiesta…) pero con las que no tenemos un lazo muy íntimo.

¡Ojo! La distancia con el interlocutor también dependerá de la cultura de éste.

4. Mira a los ojos: El contacto visual es vital para que el entrevistador perciba que le estamos escuchando y estamos interesados. No obstante, mirarle fijamente puede incomodarle y percibirlo como una señal de hostilidad. Por contra, si miramos mucho hacia abajo, puede pensar que estamos inseguros.


Si hay varios entrevistadores, intenta mirarles a todos, aunque no te pregunten. De esta forma los harás sentir como parte de la entrevista y del momento.

5. Procura tener una buena postura: Tu postura tiene que ser abierta y relajada. Inclinarse ligeramente hacia adelante indica interés en el otro y en lo que te explica.

Evita tener los brazos cruzados, las manos escondidas o estar excesivamente respaldado hacia atrás. Tampoco mezas la pierna, aunque creas que te tranquiliza, lo que haces es alimentar tu nerviosismo además de dar una imagen al otro desfavorable.


La comunicación no verbal no es un tema por el que te tengas que obsesionar, ¡simplemente hay que tenerla en cuenta!

2 comentarios :

  1. ¡Hola!

    Que lo que digas sólo lo interpreten en un 7% es interesante... Había oído hablar de estas estrategias y estan muy bien resumidas en este artículo.

    A mí lo de "mezer" o mover las piernas es como parte de mí, sólo siendo consciente y respirando profundamente puedo controlarlo.

    Que paséis un buen dia!

    David

    ResponderEliminar
  2. Hola David!

    Yo también movía mucho la pierna cuando me sentía inquieta pero es algo que podemos acabar controlando.

    Gracias por tu comentario!!

    ResponderEliminar