martes, 29 de abril de 2014

¿Vaso medio lleno o medio vacío?

En el momento en el que vivimos en el que escuchamos un bombardeo de malas noticias y negatividad es importante saber sobreponernos a ello y mantener una actitud positiva y esperanzadora. Probablemente conocéis a personas que lo ven todo oscuro, que sus discursos están llenos de “¿y si ocurre esto…?” y otras que de tan positivas pueden incluso perder un poco la noción de realidad.

Vaso medio lleno o medio vacío. ¿Qué piensas cuando en tu trabajo te dan una tarea que de primeras crees que no te va a gustar?, ¿cuál es tu actitud cuando te encuentras problemas para alcanzar un objetivo? o ¿cómo afrontas tus errores?

Como expliqué en mi post de ¿Qué pensamientos nos limitan en el trabajo? el estado de ánimo que tenemos en un momento determinado y cómo se manifiesta nuestro cuerpo ante este depende en gran medida de lo que estamos pensando.

Una persona que piensa negativamente se sentirá tensa, preocupada, triste, apática… pudiendo desencadenar dolor de cabeza, náuseas, mareo o temblor. Una persona que piensa positivamente se sentirá enérgica, activa y abierta.

Mis 5 consejos

1. Todo depende de tu actitud: Ante las adversidades (un despido, una discusión con tu jefe, la vuelta de vacaciones…), pregúntate ¿cómo quiero afrontar esto?, ¿valorando la parte buena o estancándote en el momento dándole vueltas sin tomar cartas en el asunto?

De tu actitud dependerá las acciones que hagas y decisiones que tomes. Pudiendo elegir, ¿no es mejor tomar una posición positiva?


2. Transforma tus pensamientos negativos en positivos: Aunque te parezca complicado, es posible. Eso sí, requiere práctica y constancia. No se aceptan excusas de ¡yo soy así! Si fuéramos seres rígidos e inflexibles ¡no podríamos cambiar nada!

Sustituye tus pensamientos negativos por otros más congruentes y que te favorezcan. Una vez hecho, ¡habitúate a ello! Por ejemplo si tu superior te riñe porque has cometido un error, en lugar de pensar “me van a despedir”, que además de probablemente alejarse de la realidad no te ayuda, busca una alternativa “no somos perfectos, todos cometemos errores y esto me ha servido para…”

3. Una dificultad es una oportunidad para…: En tu mano está darle un giro a eso que no te agrada y convertirlo en un reto. Que te asignen una tarea o un proyecto que no te gusta, seguramente será una oportunidad para aprender algo nuevo, aunque no te motive tanto (¡pero no nos centraremos en lo que no te gusta!). Una falta de respeto de un compañero es una oportunidad para demostrar tu asertividad que a algunas personas tanto les cuesta.

La dimensión del problema se la das tú

4. Realiza acciones que incrementen tus emociones positivas: Cuando tenemos un mal día podemos reducir esa insatisfacción realizando ejercicios que nos ayude a reconducirnos a un estado de bienestar. Algunos ejemplos son: tomarse un largo baño, hacer deporte, planear una actividad motivante, reunirte con tus amigos, hacer manualidades, comprar un regalo, bailar, meditar, etc.

5. Aléjate de personas tóxicas: No te aportan lo que necesitas. Si te pasas el día escuchando quejas, comentarios negativos y respirando un ambiente hostil y malhumorado, corres el riesgo de que acabe afectándote y de incluso convertirte en uno de ellos. No te interesa.



Para finalizar os dejo esta pequeña historia:

Una psicóloga en una sesión levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, ella preguntó: ¿Cuánto pesa este vaso?

Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos. Pero la psicóloga respondió: "El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo un minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo un día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, más difícil de soportar se vuelve."

Y continuó: "Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada." 

¡Acuérdate de soltar el vaso!

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