miércoles, 19 de febrero de 2014

Respiración, antídoto para el estrés

Las exigencias que hacemos frente en nuestra vida diaria producen que no respiremos bien. Estamos tan concentrados en lo que tenemos que hacer (entregar un informe, ir a buscar a los niños, estudiar…) que no prestamos atención a cómo está nuestro cuerpo y a las señales que nos envía.

El estrés es el patrón de respuestas que se produce cuando una persona tiene que atender un exceso de demandas y sus recursos son escasos para afrontarlas.

Ante una situación de este tipo nuestra respiración puede ser incompleta, superficial, el aire que llega a nuestros pulmones es menor, nuestra sangre está insuficientemente oxigenada y facilita que nos sintamos con ansiedad o fatiga.

Por ello, es importante respirar bien. De técnicas de respiración existen una multitud, pero en este post os voy a explicar algunas que son tan sencillas que incluso las podéis hacer en cualquier momento y en cualquier lugar.


Relajación mediante el suspiro

Muchas veces pensamos que cuando bostezamos es porque estamos cansados, aburridos o tenemos sueño, pero no es la única explicación. En un momento tenso el bostezo indica que el oxígeno que tomamos es insuficiente y el organismo procura remediar esta situación de hipoxia.

Ya sea de pie o sentado, suspira entre ocho y doce veces profundamente dejando salir el aire de tus pulmones, emitiendo un sonido profundo de alivio. Comprobarás que después del ejercicio te sentirás más relajado.

Respiración natural completa

Igual que la técnica anterior, puedes hacer este ejercicio de pie o sentado.

Inspira y llena primero la parte inferior de tus pulmones, seguidamente la parte media y por último la superior. Eleva ligeramente los hombros y las clavículas.

Mantén el aire unos segundos.

Al espirar, primero mete el abdomen hacia adentro y ves levantándolo a medida que los pulmones se vacían. Relaja el tórax y el abdomen.

Realizar este ejercicio 10 minutos al levantarte y otros 10 antes de acostarte te beneficiará a afrontar tu día a día ajetreado.

Respiración alternante

Este ejercicio es muy indicado para aquellas personas que sufren de dolores de cabeza tensionales o producidos por sinusitis crónica.

Sentado en una posición cómoda, apoya el dedo pulgar sobre la fosa derecha e inspira lentamente por la izquierda.

Seguidamente, cierra tu ventana izquierda con el dedo anular y quita el pulgar de la fosa derecha y espira. Una vez hecho, inspira por el mismo lado derecho. Cierra la fosa derecha con el pulgar y abre la izquierda. Espira. Así sucesivamente.

Para mayor claridad, os dejo el siguiente vídeo que explica detalladamente el procedimiento.


Como veis son técnicas muy fáciles de aplicar y de aprender. Las podéis utilizar antes de entrar a una entrevista de trabajo, en un momento de tensión laboral y en vuestra vida cotidiana. Eso sí, cuando os pongáis en ello procurar estar en un sitio lo más tranquilo posible y no tengáis prisa.

“El aire es tu alimento y tu medicamento”. Aristóteles

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