martes, 28 de enero de 2014

Trabajo en equipo, ¡todos para una y una para todos!

Probablemente en vuestra experiencia profesional muchos de vosotros habéis tenido la oportunidad de formar parte de un grupo, participar con otras personas en un proyecto en común, intercambiar conocimientos, proponer y aceptar propuestas.

En mi opinión, el trabajo en equipo es la colaboración entre personas para alcanzar un objetivo. Tanto es así, que la fuerza y la labor que hace el grupo en su totalidad es más potente que lo que haría cada miembro individualmente.

Hoy en día esta competencia es una de las características más valoradas en los profesionales, y no todos los equipos fluyen y tienen la armonía adecuada para lograr sus metas.

En un equipo, todos los componentes son iguales. Sí, es verdad, en muchos puede haber una jerarquía impuesta por la organización, pero un problema, es el problema de todos, no solo del jefe. Este último es importante que sea un buen referente, tan bueno como para que el grupo le siga.

Todas las personas de un equipo dan y reciben

Un gran ejemplo son los deportistas de remo. Si habéis practicado alguna vez este deporte o alguno similar, habréis comprobado que no resulta tan sencillo ir todos al mismo son. En esta disciplina todas las personas ponen el mismo empeño, van en la misma dirección y luchan por ganar la carrera.


La cohesión del equipo supera las barreras y las dificultades. Es triste observar como en muchos departamentos ocurre que cuando hay un imprevisto a solventar o un trabajo nuevo, los empleados bajan la mirada y cada uno piensa “¡qué a mí no me toque!” en lugar de pensar “¿qué podemos hacer para resolver esto?”.

El equipo tiene que estar motivado, y esto también es responsabilidad de la Dirección. Que se olviden de los típicos discursos a sus empleados de pura teoría en los que recalcan que todos estamos en el mismo barco y actúen. ¿Qué impacto van a conseguir esas palabras en los trabajadores? ¿De días, una semana? Lo mejor es realizar actividades que fomenten la cooperación y el compromiso. Fácil de decirlo pero un reto a conseguir.

No tienen por qué haber relaciones de amistad entre los miembros, pero sí respeto y ayuda. Las envidias que no son sanas, son destructivas, ¿no es mejor pensar qué puedo aprender de esta persona? Seguro que también ella puede aprender de ti.

Hay que aprovechar las capacidades de todos y ¡unirlas!

En mi experiencia profesional aprendí a trabajar en equipo en GD en mi etapa como consultora de selección. Éramos un equipo unido, implicado y donde todos nos ayudábamos entre sí. Jésica, Mónica, Miriam y Manuel desde aquí os envío un abrazo bien fuerte.

Para finalizar me gustaría enseñaros el siguiente vídeo que expresa de una forma divertida tres principios importantes que todo equipo tiene que seguir, ¿los adivináis? Una pista, los he nombrado a lo largo del post ;)

2 comentarios :

  1. Laura!! Me encanta tu blog, no dejes nunca de darnos buenos consejos y de ayudarnos a ser mejores profesionales!!
    Un abrazo bien grande para ti también!!!

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  2. ¡Muchas gracias por tu comentario y me alegro de que te gusten mis posts! :)

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