lunes, 11 de noviembre de 2013

¿Vives para trabajar o trabajas para vivir?

Seguro que conocéis a alguien que hace más horas que un reloj en su trabajo, los fines de semana sigue conectado a la empresa y cuando os veis siempre habla de su empleo. Seguro que también conocéis a la típica persona que se rige por la regla del mínimo esfuerzo, está estancada y no demuestra ningún tipo de ambición.

¡Qué dos perfiles de trabajador tan diferentes y extremos! Sin embargo el primero es alarmante, pues vivir para trabajar puede repercutir en tu entorno, lastimando aquellos aspectos de tu vida que son significativos para ti y que están dejando de serlo como tu relación de pareja, familia, ocio o incluso tu salud.

Muchas personas cuando se encuentran en esta situación acaban desencadenando el síndrome de burnout o síndrome de desgaste profesional. ¿Te suenan las expresiones “¡estoy quemado!” o “¡no aguanto más!”?

El burnout tiene mayor prevalencia en aquellas profesiones que requieren contacto con personas como médicos, enfermeros, psicólogos o profesores. También cuando el trabajador está expuesto durante un tiempo prolongado a estrés y sobrecarga laboral.

Un sujeto exigente, perfeccionista, que tiene dificultad para delegar y que abarca más trabajo del que puede tiene mayor probabilidad de padecerlo. También individuos con personalidad tipo A. Estas personas se caracterizan por ser ambiciosas e impacientes, tienen la sensación de que tienen que aprovechar siempre el tiempo y se implican exageradamente en su trabajo llegando a poner en peligro su salud.

Si te sientes agotado nada más levantarte, irritable, insatisfecho y sientes que ya no tienes recursos para afrontar tu trabajo y/o además últimamente no duermes bien, tienes migrañas o presentas problemas gastrointestinales, amig@, es el momento que te detengas para reflexionar. El trabajo es importante, pero lo es más tu bienestar.

Empieza introduciendo en tu agenda momentos de ocio. Cuando una persona se siente con un exceso de trabajo y sale de la oficina agotada, frecuentemente deja de disfrutar de las actividades que realizaba fuera. ¡Es el momento para retomarlas! Hacer deporte es una buena opción. Recuerda, mens sana in corpore sano.

Dedícale tiempo a tu familia, pareja y amistades. Quizás no has sido consciente de que últimamente los has abandonado un poco. Ellos probablemente sí. Cuida tu vida personal.


En tu trabajo, haz descansos, evita trabajar más horas de las que incluye tu jornada y respeta las pausas que te permite tu empresa como por ejemplo el almuerzo. ¡Deja de comer delante de la pantalla del ordenador! Aunque no lo creas, hay otras maneras de afrontar tu día a día.

Comienza a poner límites, trabaja tu asertividad y no intentes asumir más trabajo del que puedes hacer. Aprende a pedir ayuda y a confiar más en los demás.

La empresa por su parte, puede contribuir para evitar que sus trabajadores lleguen a estos extremos, empezando por realizar un estudio de clima laboral. Facilitará conocer qué opinan los empleados de la empresa en lo que respecta a la cultura organizativa, recompensa, calidad de las relaciones o el estilo de liderazgo, por ejemplo. También permitirá detectar percepciones o creencias negativas que tienen y que afectan a su rendimiento.

La falta de reconocimiento es otro aspecto desencadenante de malestar, más aún si una persona se muestra muy implicada con su labor y se le añade factores como sobre exceso de trabajo o imposición de objetivos de difícil alcance. Establece una política de reconocimiento que sea justa y basada en la igualdad para todos.

Seguro que habéis escuchado las magníficas instalaciones que dispone Google con futbolines o hamacas para relajarse, o la sala de yoga y meditación que tiene Infojobs a disfrute de sus trabajadores. Cada vez más, las empresas comprometidas con sus empleados ofrecen un ambiente lúdico que facilitan que las personas se sientan bien en el trabajo y tengan momentos de desconexión.

Por último, es fundamental la observación. Si algún trabajador últimamente tiene comportamientos extraños, empieza a producirse absentismo en tu equipo o escuchas muchos comentarios negativos, ¡es el momento de actuar!

¡Deja de vivir para trabajar y trabaja para vivir! ;)

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