lunes, 18 de noviembre de 2013

Seis anécdotas de mi experiencia como entrevistadora (II)

¡Hola amig@s!

Hoy os explico las tres anécdotas más que os prometí en mi anterior post.

4. Error en el trabajo

En un proceso de selección entrevisté a una chica que había trabajado como auxiliar de facturación y embarque en el aeropuerto. Le pregunté por un fallo que había cometido en su trabajo y me contestó que en una ocasión debido a un error que hizo ¡retrasó un vuelo cinco horas!

Igual que en una entrevista te preparas los logros que has conseguido en tu experiencia profesional, también es imprescindible que escribas errores que has cometido en el trabajo y sobre todo el aprendizaje que has obtenido.

No tenemos que inquietarnos, ¡somos humanos y todos nos hemos equivocado! Además, los errores nos sirven para cambiar nuestra forma de actuar, corregirnos y mejorar, y esto es lo que tenemos que resaltar en la entrevista.

Por otro lado, analiza el impacto del error, pues un impacto muy grande puede sorprender negativamente al entrevistador como el caso de esta candidata.

5. Comunicación no verbal

En una entrevista que realicé, el candidato estaba tan nervioso que al inicio no paraba de mecer las dos piernas con intensidad e incluso picaba las manos en sus rodillas. Dejó de hacerlo a los diez minutos.

Más del 50% de nuestro mensaje recae en la comunicación no verbal y solo el 7% en nuestras palabras. Es importante el qué decimos, pero más el cómo. No es un tema por el que nos tengamos que preocupar demasiado, pero sí que hay algunos aspectos que tenemos que tener presente como no mecer la pierna, mirar al entrevistador a los ojos, estar sentado en una postura correcta sin tener los brazos cruzados y sonreír, por ejemplo.

6. Indumentaria

En un proceso de selección masivo para una entidad bancaria en el que solicitaban asesores financieros se entrevistaron a varios candidatos. Entre estos, había dos chicas que por experiencia y formación se ajustaban al puesto. La primera de ellas se presentó a mi entrevista con una falda ibicenca y camiseta de tirantes. Le avisé que cuando fuera al cliente fuera con traje. La segunda, fue a la entrevista con la entidad sin haberse quitado un pequeño piercing que tenía en la nariz.

¿Resultado? Solo se quedaron a la primera. Pues la empresa nos dijo que no les gustaba que la segunda llevara un piercing en la nariz.

Como comenté en mi segundo post, tu imagen tiene que ir en consonancia con el perfil de empresa a la que te estás presentando.

La primera chica se la jugó bastante, ya que si da con un entrevistador que valora mucho la imagen que tiene la persona olvidándose de sus habilidades y potencial, seguramente la hubieran descartado.

En una entrevista, hay que ir impecable y neutral, con colores no muy llamativos y complementos discretos.

¡Espero que os hayan sido útiles!

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